"AMOR Y MAESTRO (A) BINOMIO INSEPARABLE"



"AMOR Y MAESTRO(A) BINOMIO INSEPARABLE"
Es motivo de orgullo y satisfacción, dirigir la palabra a tan digna concurrencia, con motivo de celebrarse en la fecha, el Día del Maestro Peruano.
En este día memorable, ofrecemos nuestro respeto, gratitud y homenaje a todos los Maestros que luego de 25 y 30 años de servicios abnegados, mantienen aún la esperanza de servir a la niñez y juventud, de volcar sus experiencias, de ofrecer su contribución, para dar soluciones a la vida con fe, alegría y sanas intenciones.
Nuestro homenaje a aquellos jóvenes educadores que no dudan un instante en ofrendar sus vidas, trabajando sin desmayo en los áridos desiertos de nuestra costa, en las cumbres heladas de los milenarios contrafuertes andinos o en las selvas ubérrimas, lejos de la civilización, sin motivaciones culturales, sufriendo las afrentas de la incomprensión y guiados únicamente por su entusiasmo y la vocación de servir al Perú para hacerlo mejor.
Es digno de elogio y reconocimiento, el sacrificio de aquellas maestras que renuncian a la felicidad de su hogar, a cambio de tener por hijos a los hijos del Perú.
A todos aquellos Maestros, padres y madres de la Patria, que en algún rincón del Perú configuran la identidad de nuestros hermanos; que iluminan las noches oscuras de la ignorancia; que despiertan las conciencias dormidas; que fortalecen la voluntad y perfeccionan los cuerpos de aquellos niños y jóvenes que la Patria confía en sus manos, nuestra eterna gratitud, nuestro homenaje más sentido.
Igualmente expresamos nuestro reconocimiento más sincero al Gobierno Regional de Tacna a cargo del Eco. Hugo Ordóñez Salazar, por las trascendentales transformaciones que está realizando en la educación tacneña, ya sea en la infraestructura educativa, en la capacitación de miles de docentes, así como en la democratización del uso de las TIC en las II.EE, lo que nos conducirá en el más breve plazo a hacer de Tacna la primera región en calidad educativa.
Su gestión, Señor Presidente, pasará a la historia con letras de oro, por haberse atrevido a romper el círculo vicioso de las desigualdades en educación; de haber combatido con éxito las brechas marcadamente diferenciadas que existían entre la escuela pública y la escuela privada, entre la escuela del campo y la ciudad. Nos consta que para usted “la educación es el campo que decide el futuro, la competitividad y fundamentalmente, la naturaleza de nuestra democracia”.
Las instituciones educativas en el Perú se remontan más allá de los límites de la historia. Allí vemos a los Amautas forjando un imperio poderoso. Sus aportes se recuerdan todavía en las tierras del sur, en las tórridas selvas ecuatoriales y entre los ondulantes ríos del Brasil. Nosotros, herederos de sus mensajes y como Educadores que, por ser tales, vivimos atentos a los signos de la época, sensibles a las demandas de nuestro pueblo, prontos a la solución de sus problemas, reconocemos que tenemos la sagrada misión de profundizar nuestro sentimiento nacional, de expandir nuestras fronteras culturales y reconquistar los terrenos ganados por la ignorancia y el analfabetismo.
Para ello necesitamos tener una clara idea de nuestra responsabilidad. No es educador aquel que sólo se dedica a transmitir conocimientos o el que no cuida su dignidad. Nadie puede concebir que asuman la responsabilidad y la misión de formar hombres libres, sanos, fuertes, buenos e inteligentes, quienes no avanzan por el camino del perfeccionamiento y de la cultura.
La educación se vincula a actitudes y formas de conducta que están por encima de los menesteres comunes y de las cosas corrientes. Pisamos en tierra firme y conocemos la realidad, pero sabemos también que día a día, tocan nuestras manos, la pureza, el entusiasmo y la virtud de los niños y jóvenes. Acaso ellos no nos enriquecen en tanto que nosotros sólo los ayudamos…?
La humanidad ha dejado en nuestras manos el bagaje cultural alcanzado hasta la actualidad. La forma de cómo estos conocimientos sean transferidos a las nuevas generaciones, dependerá el futuro de nuestra sociedad. Por eso, comprendemos que si la desidia y la mala voluntad hacen presa de nuestro entusiasmo, la felicidad de un mundo mejor será inalcanzable. Las sociedades humanas serían consumidas por los defectos y el hombre volvería a la esclavitud.
El Perú de hoy necesita de Maestros que a pesar de las injusticias, tengan fe en la humanidad y trabajen conscientemente por mejorar el nivel de logro de los aprendizajes y elevar la dignidad del hombre. El Perú necesita Maestros con vocación de justicia, porque en sus manos está la construcción de una sociedad más justa, que se sustente en la igualdad, la libertad y la confraternidad.
Necesitamos urgentemente cambiar nuestras tradicionales formas de ser y que no son sino, burdas imitaciones de una sociedad colonial. Necesitamos, igualmente, ser un Perú auténtico, con identidad propia, que nos distinga entre las naciones del mundo y nos aleje de la mediocridad imitadora que ha traído consigo el “capitalismo globalizado”.
El Perú ha sido y será por sus Maestros, una nación líder que norma el desarrollo cultural de los pueblos. Sus antecedentes históricos, su potencial humano y su estratégica ubicación geográfica favorecen este rol protagónico entre las naciones sudamericanas. Por eso es necesario que nosotros los Educadores volvamos a descubrir el Perú, a encontrar nuestras auténticas raíces para forjar la Patria Libre y Hermosa que soñaran Manco Cápac y Túpac Amaru, Grau y Bolognesi, Mariátegui y Basadre.
Como Educadores no quisiéramos ver ya más discriminaciones en el futuro. Ver a nuestros hermanos habitantes de la sierra o de la selva, vivir en la ignorancia en pleno siglo XXI, porque no tuvieron la oportunidad de la educación. Para nosotros es muy triste ver cómo, en otras latitudes, se degenera la juventud, arrastrada por los vicios que se promueven descaradamente por los medios de comunicación social. Causa profundo dolor en nuestra alma, ver como se pierden generaciones promisorias, elementos valiosos, esperanzas que mueren siendo esperanzas, por el sólo egoísmo y la mala voluntad de aquellos que creen que la educación no merece un apoyo total y decidido.
El Gobierno Regional de Tacna a través de la DRET, aspira a una educación eficiente que llegue a todos en iguales condiciones; porque entendemos claramente que éste es el punto crucial para el desarrollo autosostenido en nuestro país. Por eso anhelamos una sociedad mejor, con valores fundados en un cristianismo práctico y no en la hipocresía exterior, en la sinceridad para con nosotros mismos, en el amor al prójimo y en la igualdad de los hombres; única manera de conseguir que seamos una nación poderosa, no por la maldad de la dominación, sino por la perfección y la virtud de los hombres, que siendo fuertes, estén decididos por lograr su autorrealización y el progreso sustentable del Perú.
Los ideales, las aspiraciones, las intenciones del Educador Peruano, no se lograrán solamente con desearlos, sino que serán consecuencia de la formación que reciban los nuevos educadores en los Institutos Pedagógicos y Facultades de Educación, en cuyas aulas se deben preparar docentes para la libertad, líderes conscientes de sus actos, con criticidad ante los problemas de la realidad. No es posible que se mantenga la tranquilidad en el estudiantado, anulándole sus más naturales tendencias e impregnándole actitudes conformistas.
Necesitamos docentes que vivan cara a los hombres y a la historia; que rechacen la tentación de ser espectadores continuos de la vida. Necesitamos educadores con inquietud profesional frente a la vida y que experimenten amor por lo que hacen. Amor y Maestro (a) constituyen un binomio inseparable, que se nutren mutuamente. En fin, necesitamos Maestros que no se sientan ajenos a nada, indiferentes a nada.
También es necesario cuidar de nuestra permanente innovación; de mantenernos al día con los avances de la civilización y de la cultura universal. De ofrecer en cada sesión de aprendizaje, como si fuera la última, todo nuestro entusiasmo, toda nuestra preparación académica; ya que en la medida de nuestra ofrenda, será la sabiduría de las nuevas generaciones y será más cercano el día en que nuestra Nación se eleve por encima del subdesarrollo para cumplir cabalmente con el papel de conductor que tiene reservado entre las naciones de América, como un pueblo libre, culto y dueño de su futuro.
COLEGAS: Ha llegado la hora de renovar nuestro juramento de amor a la humanidad. De imitar a Cristo que tomó en serio cambiar al hombre y al mundo. De recordar que somos pasajeros en la nave del tiempo y que los frutos de nuestro cotidiano sacrificio, no lo veremos hoy sino mañana.
Que nuestra vida sea un surco profundo que despierte la conciencia de cada uno de nuestros estudiantes, quienes son, finalmente, nuestra razón de ser. Por un mundo justo, pleno y solidario… !!Viva el Magisterio Tacneño!!!
Muchas Gracias.
Prof. Marden Rojas Girón
Director Regional Sectorial de Educación